
Arte no convencional, entretenimiento radical. Una confusión de la que se saca inspiración. Y unas buenas charlas. Así podríamos definir el festival The Influencers, realizado por octava vez consecutiva en los alrededores e interiores del CCCB los pasados 9, 10 y 11 de febrero. Según uno de sus organizadores, Bani Brusadin, se trata de salir del ambiente antiséptico de laboratorio que se respira en los museos. Para él, la grandeza del festival es que plasma muy concretamente proyectos reales, “no solo teóricos”, en esta área “extraña” que está entre “el arte, el activismo y la comunicación”. En otras palabras, permite ensuciarse las manos de esta “contaminación” entre experimentos que llegan a “estirar los límites de lo aceptable”. Aunque sin llegar a romperlos del todo. Los primeros dos días del festival el CCCB estaba abarrotado. Para Bani, el efecto de meter teoría y acción en el mismo saco ha sido brutal. lamono pudo comprobarlo el sábado por la mañana, cuando le tocó el turno al experimento de JR, uno de los más grandes (quizá el que más) del mundo del street art. El viaje hacia este boicot al establishment comenzaba con la pegada de retratos que diversas personas habían hecho de sí mismos, o de cualquier sujeto que les inspirase. Esta idea, una extrapolación del proyecto Inside Out del gran genio JR, corrió como la pólvora. Además de las iniciativas individuales, pudimos ver los rostros enganchados de los afectados por la hipoteca, que gritaban en silencio (y a viva voz) en un intento de desprenderse del lastre de la deuda. Al otro lado del campo de batalla, pero en la misma pared, nos sorprendían las caras de los miembros de Stop Bales de Goma, que mostraron abiertamente las secuelas de la brutalidad y la mala suerte, sufridas en episodios de desalojo o meramente fortuitos.
Rostros rabiosos, expresivos, también otros sonrientes. Sobre todo, agotados. El arte nos mostró sus partes íntimas. El espacio abierto cobró vida para gritar lo que unas voces afónicas ya se han cansado de decir. Ahora, tal y como nos contó Bani, la idea es plantearse cómo podemos seguir provocando, aunque nos tengamos que desnudar como la mujer del Reverend Billy y meternos en el Deutsche Bank (ver aquí). ¡Viva el arte provocador!
By Marta Rosella
Fotos: Hugo Mendes











JR entrevistado por nuestra redactora Marta Rosella

JR




Bani Brusadin, organizdor de The Influencers





















