ART, Society | , , ,

para reducir residuos hay que ponerse creativos: ¿qué es el zero waste?



pexels-photo-802221

Comprar, usar, tirar y reponer. Así una y otra vez. Cada día y a cada momento, y estamos tan acostumbrados a ello que ni siquiera nos damos cuenta. Gran parte de la culpa es del sistema consumista en la que vivimos pero la responsabilidad de manejar tales cantidades de productos es nuestra, algo en lo que sin duda estamos fallando. Según el Instituto Nacional de Estadística, cada español genera de media 460 kilos de residuos al año, lo que se traduce en 1.300 millones de toneladas anuales en todo el mundo. De estas, en datos de la ONU, 13 millones de desechos plásticos acaban en los océanos por lo que se calcula que en 2050 habrá más cantidad de este material que peces en el mar y a pesar de ser conscientes de todo ello seguimos por el mal camino. Es cierto que, desde hace más de una década, los españoles hemos ido reduciendo la cantidad de residuos que producimos pero sigue siendo insuficiente. Aún podemos hacer mucho más, nosotros y todos.

photo-credit-Jacqui-J.-Sze-2-low-res

Bea Johnson sosteniendo en la mano la basura que ha generado su familia en todo el año 2017.

La falta de espacio y las maneras de eliminar estos deshechos han provocado un enorme aumento de contaminación pero, como contrapunto, también el surgimiento de distintas iniciativas creativas para llevarlo a cabo, a nivel individual y también colectivo, como es el caso de Break Free Plastic: un movimiento al que se han unido ONG’s de todo el mundo, entre ellas Greenpeace, con el objetivo de reducir los plásticos que se ponen en circulación y reutilizar los que ya hemos usado. En otras palabras: rechazar y reciclar. Sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo, pero todo es ponerle ganas. El ejemplo más comprometido son los seguidores del zero waste, traducido como cero desperdicio. Un estilo de vida que se basa, según su creadora Bea Johnson, en cinco acciones: rechazar, reducir, reutilizar, reciclar y descomponer (en inglés Rot), que conformarían las 5R de esta filosofía de vida. Bea y su familia llevan 10 años viviendo así, y durante este tiempo ha compartido su experiencia tanto con medios como con la sociedad en general abriendo las puertas de su casa, creando un blog y escribiendo el libro Zero Waste, traducido a 20 idiomas, en el que ha juntado consejos y recomendaciones para animar y ayudar a todos aquellos que quieran comenzar a vivir de esta manera. No es que el este lifestyle sea totalmente nuevo, hay empresas que ya lo llevan haciendo mucho tiempo, la parte novedosa es la de trasladarlo a casa, a nuestro día a día.

La verdad es que, según nos cuenta Bea, empezaron a vivir así casi sin darse cuenta al mudarse a un piso que solo tenía lo necesario y ademá,s se encontraba en el centro, por lo que no se tenían que desplazar en coche de un lado a otro. Fue entonces cuando se dieron cuenta que tenían más tiempo libre para dedicarlo a la familia y a los amigos. Se deshicieron del 80% de sus pertenencias ya que, al no usarlas, no eran necesarias y comenzaron así con la primera y más importantes de las 5R: rechazar. Nos cuenta que el orden lo es todo, ya que contra más hagamos las primeras Rs, las otras se tendrán que hacer menos. Es cierto que la humanidad lleva reciclando y reutilizando desde hace muchos años, pero solo al rechazar se conseguirá reducir de verdad los residuos. Puede parecer complicado pero ¿necesitamos realmente todo lo que tenemos en casa? El Zero Waste no es no comprar nada sino que busca una manera distinta de hacerlo: comprar siempre que sea posible de segunda mano y evitar a toda costa los envases y las bolsas, es decir, comprar a granel y con tus propios botes y bolsas reutilizables.

“Puede parecer complicado pero ¿necesitamos realmente todo lo que tenemos en casa? El Zero Waste no es no comprar nada sino que busca una manera distinta de hacerlo”

El esfuerzo aquí es saber encontrar tiendas que ofrezcan este servicio. A tu alrededor hay muchas, sobretodo fruterías y panaderías. Pero no solo se centran en la comida: en Barcelona encontramos El Safareig, un pequeño establecimiento en pleno barrio de Gracia que ofrece todo tipo de productos de higiene y belleza totalmente naturales y ecológicos, sin testar en animales y muchos de ellos hechos a mano. De esta manera, no solo promueves la reutilización de envases, sino que sabes exactamente qué estás comprando. Entrar es todo un placer para los cinco sentidos con tantos olores y colores a los que se le suma el trato personalizado. Y ya sabemos lo que estarás pensando: debe ser muy caro. Pero todo lo contrario, porque el envase solo lo pagas una vez, o ninguna si lo traes de casa. Solo pagas por el producto y los precios de El Safareig son de los más competitivos.

Sabemos que puede resultar sobrecogedor el pensar en poder meter en un solo bote de cristal toda la basura de un año entero, por eso, hay que empezar con pequeñas acciones y encontrar el equilibrio para vivir de una manera que nos resulte cómoda y sencilla. Bea Johnson afirma que el ahorro es tal que no querrás volver a tu vida anterior. Está claro que el Zero Waste tiene un gran impacto positivo en el medio ambiente pero también para la vida de las personas porque, siendo sinceros, si no nos supusiera ventajas, nadie lo haría.

En esta línea de producir la menor cantidad de residuos posibles, encontramos proyectos tan diversos como cepillos de dientes de bambú o Capsula Mundi, unas cápsulas biodegradables para devolver a los muertos a la tierra con la peculiaridad de que encima se plantan semillas. Éstas crecerán a partir de los nutrientes del cuerpo de la cápsula dando paso a cementerios verdes y llenos de vida. ¿Y los residuos ya generados? Reciclaje es la respuesta. Como no podía ser de otra manera, el arte y la creatividad también se han puesto en marcha para buscar formas alternativas de darle una segunda vida a algunos materiales. Y es que cualquier objeto podría fabricarse como reciclado, hasta el más inimaginable. La evolución de estas iniciativas es asombrosa reciclando materiales y produciendo productos impensables años atrás como, no hace mucho, ya os hablamos de las pajitas comestibles,  pero también están los trofeos de Rivanna Designs fabricados con cristal reciclado que hacen que la basura se convierta en un premio. También existen proyectos curiosos como los vinilos de Recycled Records (con los que pronto hablaremos), los juguetes de Green Toys o ropa, como la que hace Sylvia Calvo con sacos de café. La imaginación nos salvará.

0a8c7-cfd5d-s

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone
  • newsletter & social

  • advertisement

También te puede interesar.

Viñetas-Forges
Jueves, febrero 22nd, 2018

Forges nos ha dicho adiós: larga vida al humor gráfico

- ART Illustration -
28059506_2091361384411711_5083577038763263668_n
Miércoles, febrero 21st, 2018

polémica en ARCO: la historia de una retirada anunciada

- CULTURE Society -
Captura de pantalla 2018-02-21 a la(s) 16.45.43
Miércoles, febrero 21st, 2018

cuando la ciencia recurre al arte: 5 ejemplos ilustrados

- ART Illustration -