Los modelos han sido considerados siempre como un ideal de belleza. Suscitan admiración, pero de esa clase con la que se mira una obra de arte. Son el último engranaje en esa gran máquina que es el mundo de la moda. Las cámaras los retratan en su plenitud, haciéndolos eternos. Sito Mújica quiere ir más allá y analizar a través de su obra, de una forma antropológica, a los modelos como objeto de deseo en el contexto global de la moda.
Y lo hace a través de su arte, que se caracteriza por ser apropiacionista, es decir, traduce al lenguaje del dibujo obras de sus artistas fotográficos favoritos, concretamente de editoriales de moda. Una veintena de obras en lápiz y acuarela hechas entre el 2010 y 2011 y un documento audiovisual componen la exposición, que se convierte así en una especie de homenaje a los modelos y a su trabajo. Fotografía hecha dibujo bajo el prisma innovador de Mújica, que crea así una metaobra en el que el espectador finalmente tiene la palabra.



























