Photography, , ,

fotografía 2.0: 4 artistas nos hablan de su experiencia en Instagram

Jueves, noviembre 10th, 2016 | T: lamono

Hace seis años no imaginábamos que en muy poco tiempo acabaríamos enganchados a un Smartphone, que se acuñaría un término como el de hater y todavía menos que Instagram nos robaría tanto tiempo de nuestras vidas. Pero aunque robar suena algo despectivo, la verdad es que esta red social tiene muchas cosas buenas, sobre todo para aquellos que deciden usarla a la hora de exponer su trabajo. Los fotógrafos son los que han sufrido más directamente en sus carnes las consecuencias negativas del auge de Instagram pero paradójicamente, son también los que más pueden beneficiarse de ello si se lo curran. Hablamos con algunos de los que han sabido aprovechar el tirón de esta red social en nuestro territorio para que nos cuenten cómo empezaron y si el esfuerzo ha valido la pena. T: Vicky Navarro, Foto de portada: Azulclarito Casiblanco

https://www.instagram.com/hectorpozuelo/

https://www.instagram.com/azulclaritocasiblanco/

https://www.instagram.com/latenart/

https://www.instagram.com/bensusi/

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone
tais5

Con más de 300 millones de usuarios diarios, Instagram se ha erigido como el gran escaparate del ego humano, convirtiendo el narcisismo en un atributo positivo y la intimidad en una quimera. Pero también es una fuente de oportunidades para marcas, creativos, fotógrafos y para toda esa gente que tiene algo que aportar y transmitir al mundo. Se ha hablado de la democratización de la fotografía, de que ahora cualquiera puede ser fotógrafo, pero hay perfiles que demuestran que si eres bueno, destacarás inevitablemente por encima del resto. A veces, no se trata únicamente de hacer fotografías técnicamente buenas, sino de llegar a comunicar tu trabajo como si fuera un mensaje, una imagen o una idea con la que la gente se sienta identificada.

La primera publicación de Thais R. Varela (@azulclaritocasiblanco) en Instagram fue hace unos cinco años: “la gente que había era muy poca, era una red social que aún no estaba del todo definida, y comencé probando todos los filtros habidos y por haber”. Entonces la usaba únicamente para editar sus fotos; de vez en cuando colaba algún selfie o fotos hechas con el móvil, publicadas sin ningún tipo de coherencia. Pero “ahora que me dedico profesionalmente a la fotografía todas mis publicaciones se basan en lo que yo considero que es para mí el reflejo más fiel de mi trabajo”, cuenta.

bensusi1

@bensusi

Si lo que quieres es usar Instagram como herramienta para exponer tu trabajo, tiene que haber una coherencia y una reflexión detrás de cada publicación. Y si alguien lo tiene claro, ese es Víctor Bensusi (@bensusi), que empezó subiendo fotos del día a día (aunque afirma orgulloso que nunca subió fotos de pies en la playa), hasta que su manía por tener todo cuidado y con cierto orden estético le empujó a usar siempre los mismos filtros, los mismos tamaños de foto, etc. Aparte de fotógrafo y diseñador gráfico, Víctor es un esteta (palabra que le gusta mucho porque rima con teta): “me preocupo de que todas las fotos tengan coherencia en cuanto a rollo, color o temática y en subir una foto cada día o cada dos, siempre a la misma hora y chorradas de esas que pueden hacer que tus fotos sean más visibles”. Eso sí, nunca utiliza hashtags, “quizás porque me cuesta trabajo hasta pronunciarlo”.

Hay hashtags que pueden ser útiles y que usándolos debidamente, aportan cierto valor al contenido gráfico que subimos en Instagram, pero al publicar un contenido y añadirle diez hashtags sin sentido, éstos pierden todo su valor. Se trata de etiquetar con cabeza, ya que no por poner más hashtags, llegarás a más gente interesada en lo que haces. El valenciano Hector Pozuelo (@hectorpozuelo) opina que una de las grandes ventajas de IG es “la nueva visión que te da el feedback que recibes de tu trabajo, eres capaz de ver lo que has creado con otra perspectiva cuando tiene público y éste te da su opinión y sensación”. Pero para eso, necesitas a un público que tenga criterio, que te haya seguido un tiempo y sepa de lo que habla. “Cuidado con volverse loco con los hashtags, y las técnicas agresivas de te sigo te desligo, esto hace llorar al niño Jesús”, afirma.

hector4

@hectorpozuelo

Al niño Jesús tampoco le gustaría que gente con talento perdiera la oportunidad de dar a conocer su trabajo cuando es algo que está allí, al alcance de todos. Para Hector Instagram “es una plataforma genial con la que llegar a mucha gente de todo el planeta, un recurso muy rico (las cifras hablan por sí solas) que además sirve para inspirarte y ver el trabajo de otra gente”. Con esto coincide Mario Martínez (@latenart): “A lo largo de estos años he llegado a deberle mucho a esta aplicación, ya que gracias a ella he descubierto miles de estilos y maneras de plasmar lo que me rodea y además conocer a grandísimos fotógrafos que han logrado que salga de mi zona de confort una y otra vez”.

Mario era estudiante de arquitectura cuando descubrió Instagram, y así es como empezó con la fotografía, sin saber que se acabaría convirtiendo en su mayor pasión. Al principio, “solamente hacía fotografías de arquitectura o minimal; hasta que me di cuenta de que realmente no hay más estilo que tú mismo y lo que has vivido, todo lo demás es cortarte las alas”. Actualmente se preocupa más de experimentar y disfrutar que de seguir patrones, aunque inevitablemente, toda su trayectoria se ve reflejada en su estilo, muy urbano. Para expresar lo que siente con la fotografía, cita a Ansel Adams: “You don’t make a photograph just with a camera. You bring to the act of photography all the pictures you have seen, the books you have read, the music you have heard, the women you have loved” (No se hace una fotografía solo con una cámara. Llevas al acto de la fotografía todas las fotos que has visto, los libros que has leído, la música que has oído, la mujer que has amado).

latenart-3

@latenart

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone
en IG se puede ganar dinero pero las grandes empresas han corrompido todo esto y las influencers pierden la perspectiva y la personalidad de su trabajo

tais

@azulclaritocasiblanco

Thais cuenta historias a través de su objetivo. “La imagen se crea para ser vista”, afirma. Por eso defiende el uso de Instagram como portfolio. “Puede que la gente tenga reparo en mostrar su trabajo o piense que es una herramienta poco seria, pero en realidad es un “flickr” con acceso inmediato y que llega a un sector mucho más amplio”. Nos cuenta que el 90% de los encargos que recibe son a través de la aplicación. Eso sí, solo publica aquello que le mueve por dentro y se niega a hacer publicidad de productos, ya que va en contra de sus principios. “Creo que en IG se puede ganar dinero pero las grandes empresas han corrompido todo esto y las influencers pierden la perspectiva y la personalidad de su trabajo. Yo quiero que si un futuro cliente entra en mi perfil me contrate por lo que yo hago y no por lo que alguien me ha obligado hacer”.

En este aspecto, Hector ha tenido la suerte de que con él han contactado algunas de sus marcas de ropa favoritas para hacer pequeños trabajos a distancia en los que le han dado total libertad. “Este tipo de trabajos es el que más me gusta hacer”, cuenta. Él no cree que exista ninguna “fórmula mágica” para que una foto tenga más éxito que otra, sino que es “la suma de muchos factores y no creo que pueda controlarlo”. El desnudo es uno de los protagonistas en el trabajo de este fotógrafo que tuvo que ver cómo Instagram clausuraba su antigua cuenta. Pero él sigue apostando por el uso de la red social  y no nos extraña porque tiene más de 30k seguidores. “Si haces fotografía de desnudo y aceptas que debes censurar todas las fotos y que aun así, por infinitos motivos, los usuarios te las denuncien, si superas esto (que puede llegar a ser bastante frustrante), el resto de cosas que te ofrece son muy buenas”, explica.

hector7

@hectorpozuelo

Víctor Bensusi corrobora que a través de Instagram salen colaboraciones con gente interesante para hacer cosas puntuales que de otro modo no surgirían, “pero hasta que no llegas a tener un ‘K’ detrás del número de seguidores eres como invisible”. Por otro lado, la mayor desventaja que encuentra en esta red social es el copieteo y el robo de imágenes: “Varias veces me he encontrado fotos mías en cuentas de gente que las sube como suyas (e incluso con hashtags rollo #mimejorfoto). Les deseo la muerte, los bloqueo y ya”.

Y es que hay mucho descarado suelto. Instagram permite que cualquier persona con un móvil un poco bueno pueda subir fotos y parece que así se devalúe la imagen del fotógrafo pero como dice Mario, “realmente se nota muy rápidamente quién siente verdadera pasión por la fotografía y quién no, ya sea fotógrafo profesional o aficionado”. La clave está en seguir tu propio camino, aquél que te has forjado tú mismo, “y no el que prefiere tu público”, cuenta, para acabar sentenciando que “los likes son muy traicioneros”. Así coincide con el resto en que, para lo bueno y para lo malo y mientras dure, Instagram seguirá siendo una de sus principales herramientas a la hora de crearse una imagen y dar a conocer al mundo lo que hace.

bensusi2

@bensusi

tais3

@azulclaritocasiblanco

latenart_entrevista_lamono

@latenart

hector2

@hectorpozuelo

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone
Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone

También te puede interesar.

01El-mural-del-beso2
Martes, enero 24th, 2017

joan fontcuberta nos explica por qué las imágenes ya no son lo que eran

- ART Photography -
media air
Martes, enero 24th, 2017

volver a viajar de verdad: os presentamos el proyecto back real

- ART BOARDSPORTS Photography Surf -
misterio-culturainquieta6
Martes, enero 24th, 2017

¿quién es el/la vivian maier de barcelona?

- ART Photography -