Photography,

el desnudo como mensaje: hablamos con 5 fotógrafos

Miércoles, junio 28th, 2017 | T: lamono

Hemos aprendido a ver la desnudez como algo con connotaciones sexuales, cuando en realidad, hay pocas cosas que nos acerquen más a la naturaleza y a nuestros orígenes. Cada vez hay más artistas que reivindican el desnudo como forma de expresión artística o herramienta para defender la libertad del cuerpo, rebotarse en contra de lo establecido. Hace unos días entrevistábamos a Adrián Pino Olivera, el performer barcelonés que ha intervenido en distintos museos de Europa, desnudándose ante obras como ‘La maja desnuda’ o la ‘Ofelia’ de Millais, expuesta en el Tate Britain. “Un canto de amor a la feminidad y una oda a la mitología clásica”, según el artista. Muchos lo verán como algo obsceno o puede que incluso cómico, al tratarse de un hombre y además tener un físico que no se ajusta a los cánones de belleza ‘ideales’. Falta mucho por aprender. En el mundo de la fotografía contemporánea, es imposible no mencionar a Ren Hang o a Spencer Tunick, pero detrás de los grandes nombres se esconde un buen número de jóvenes fotógrafos que no dudan en mostrar el cuerpo desnudo en todo su esplendor. Hablamos con algunos de ellos. Foto de portada: Jamie Knowlton

http://anitadada.tumblr.com/

http://joanneleah.com/

http://adey.se/

http://cargocollective.com/danielgonzalez

http://www.jamieknowlton.com/

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone
knowlton6

Si consiguiéramos ser capaces de observar el cuerpo ajeno tal como vino al mundo sin alterarnos, probablemente viviríamos más tranquilos. Hay muchas otras cosas que deberían escandalizarnos y que, en cambio, pasan desapercibidas. En el trabajo de Jamie Knowlton, por ejemplo, el cuerpo llega a alcanzar la categoría de objeto, como si se deshumanizara para fundirse con el entorno. “Veo el cuerpo como una amalgama natural de materia y moléculas, como tantos otros componentes naturales del planeta”, explica cuando le pregunto al respecto, y añade que ojalá “pudiéramos dar a nuestros cuerpos la gracia y la gratitud que merecen más consistentemente”. Knowlton es de Portland y además de la fotografía, también le gusta experimentar con otros soportes, como por ejemplo la escultura. Tal vez sea por eso que consigue convertir el cuerpo humano en algo abstracto, un elemento más de la composición. “Esto de alguna manera elimina la subjetividad, que puede crear narraciones interiorizadas y externalizadas; los cuerpos se convierten en formas y paisajes vivos que pueden ser vistos con reverencia”.

Según Knowlton, que el cuerpo desnudo siga siendo un tema tabú es algo cultural. “Durante un show grupal que hice en Mumbai tuve que censurar muchas de mis fotografías. No podía mostrar ninguna parte de un torso desnudo, un punto del cuerpo por el que estoy especialmente atraída. En América, en cambio, estamos sobresaturados con desnudos en algunos casos”. Lo que pasa es que la mayor parte de estos casos, defiende, “están controlados por hombres blancos heterosexuales”, mientras que “el pezón femenino es censurado en Instagram”. Y esto se debe a nuestra sociedad patriarcal, que “no quiere que las mujeres, homosexuales, negros u otras minorías decidan cómo nuestros cuerpos son vistos o expuestos”. La fotógrafa estadounidense afirma que ella trabaja para representar todas las formas del desnudo: “si la gente se excita eróticamente con mis fotografías, me parece bien. Hay muchas formas de interpretarlas. De hecho, la visión viene de una mujer homosexual, así que lo que estás absorbiendo es básicamente una forma de resistencia contra lo mainstream”, explica.

AdeY Devotion (2017)

AdeY

Tras diez años detrás del objetivo, Jamie Knowlton se ha dado cuenta de que, aunque empezó haciendo desnudos artísticos siendo muy joven, no fue hasta hace tres años que empezó a usar su propio cuerpo para expresarse. “Fue entonces cuando empecé a pensar más en los límites del cuerpo, el cuerpo como naturaleza muerta y el papel que jugaría en el activismo”. Así, en sus fotos el cuerpo aparece rodeado de objetos hermosos, flores y paisajes que intentan nivelarlo con el resto del mundo viviente. También AdeY da una crucial importancia al entorno natural, con el que fluyen los cuerpos de sus fotografías. Porque no siempre somos nosotros quienes nos adaptamos al ambiente, sino que éste también se moldea a aquello en lo que nos convertimos. “El lenguaje del cuerpo puede comunicarse a través del tacto, la tensión o simplemente con estar presente”, nos cuenta el fotógrafo británico.

AdeY ha trabajado en el arte de la performance y la danza contemporánea durante años y usar el cuerpo en la fotografía fue un paso natural y probablemente inevitable. “Tal vez la desnudez a través de las imágenes es mi manera de hacer frente al mundo”, sentencia. De todos modos, explica que constantemente trabaja para adaptarlo y acabar de pulirlo. Lo que sí es seguro es que su trabajo sigue desarrollándose y que, mientras siga aprendiendo con cada disparo, no dejará de fotografiar. Lo hará hasta que no tenga nada más que decir. Actualmente, trabaja en una serie de retratos acerca de la identidad, la voz y sobre cómo estamos todos interconectados e inseparables.

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone
Solía tomar LSD, ir a raves y a la mañana siguiente ir a misa con mi madre, mientras todavía seguía alucinando

Joanne Leah - The Whole

Joanne Leah

Si te incomoda ver cuerpos desnudos, todavía lo hará más la obra de Joanne Leah. Cada vez que se plantea una sesión de fotos se hace las siguientes preguntas: “¿Qué es lo que excita a la gente? ¿Cómo reacciona la gente ante los órganos, fluidos y carnosidad? ¿Hay algo detrás de esta carne, algo más profundo? ¿Cómo pueden cambiar las percepciones?”. Y es que en su obra los cuerpos no son más que eso, pedazos de carne enfrentándose a sus temores. Leah está interesada en “el fetichismo de los objetos ordinarios y nuestra relación física con ellos” y estudia la forma en que estos objetos “pueden envolvernos (sofocarnos) y formar parte de lo que somos”. Nuestros actos y pensamientos nos acompañan allá donde vamos y despegarse de ellos puede ser un desafío, pero lo que sin duda es imposible, es escapar de nuestro cuerpo. Por eso, con cada imagen Leah intenta crear una “experiencia que trascienda a través de una sensación de confinamiento y meditación”, usando una determinada composición, color, posición corporal y texturas.

Los protagonistas en sus fotografías son cuerpos maniatados, entrelazados, cubiertos por sustancias y materiales extraños. Como ella misma cuenta, siempre ha estado “obsesionada con la interacción de los distintos materiales con la forma humana”. Estas obsesiones tienen mucho que ver con sus vivencias durante la adolescencia. “Mi trabajo surge de mis experiencias personales con lo irreal, de los actos de rebelión y voyerismo psicodélico que repetí con frecuencia en aquella época”, dice. Solía tomar LSD, ir a raves y a la mañana siguiente ir a misa con su madre, mientras todavía seguía alucinando. “Cinco años de experimentación y fracaso definieron mi estilo actual”. Aunque al principio le costaba exhibir sus ideas y se avergonzaba al pedirle a sus modelos que se quitaran la ropa, ahora pasa la mayor parte de su tiempo investigando, construyendo juegos y accesorios y trabajando con cuerpos.

dada3

Anita Dadà

Por su lado, cuando Anita Dadà creó su blog en Tumblr, no se habría imaginado la difusión que llegaría a tener. “Me sorprendió gratamente el éxito inmediato y la curiosidad que reuní a mi alrededor por el núcleo exacto de mi fotografía, que es tanto ser modelo como fotógrafa”, nos cuenta. Esta italiana lleva más de diez años haciéndose autorretratos, desde antes de que existiera el auge de los #selfies. “Siempre me he retratado desnuda, simplemente porque el cuerpo de una mujer, cualquiera que sea su forma, ya es la más bella obra de arte en todo el universo”, añade. Pero más allá de la belleza del cuerpo femenino, sus fotos despiertan esa sensación de voyerismo; te hacen sentir que estás escondido en la habitación de una desconocida. Y ese es precisamente su objetivo: “llevar al espectador a la condición de espiar, con o sin malicia, las acciones cotidianas de los muchos contextos en los que inserto cuerpos desnudos”.

Al igual que Joanne Leah, a Anita Dadà también le llaman la atención las distintas facetas del fetichismo. Ahora se encuentra realizando unos videos y serie de fotografías sobre este tema y, por primera vez, trabajará con cuerpos masculinos. Hay gente que puede considerar su trabajo vulgar o impúdico, pero ante estas acusaciones, la fotógrafa asegura que es algo muy subjetivo. “El problema sólo está en la cabeza de aquellos que consideran inadecuado un cuerpo desnudo haciendo las tareas diarias”. Para ella es más vulgar ver un cuerpo mal vestido.

Daniel1

Daniel González

El desnudo en el arte puede significar muchas cosas. En el caso de Daniel González responde a una necesidad, la de “reivindicar al cuerpo femenino por lo que realmente es, más allá de la carga ideológica y los arquetipos determinados por la sociedad, desligándose además, del símbolo sexual y la pornografía”, explica. En su obra el desnudo deja de ser objeto de provocación para convertirse en un “devenir del cuerpo, en su forma más básica y natural”. González es totalmente autodidacta. Obsesionado con los álbumes familiares y el tema de los recuerdos, empezó a hacer fotos a los 15 años. Esta obsesión “me impulsó a investigar, buscar referentes, ver el trabajo de muchos artistas y fotógrafos y hacer fotos con una cámara analógica que me regaló mi abuela”, recuerda. Viajes, retratos de familia, amigos, paisajes y, finalmente, desnudos.

Al igual que el resto de fotógrafos a los que hemos entrevistado, González también cree que “la desnudez ha sido satanizada con base a prejuicios sociales, creencias religiosas, tabúes y principios morales disfrazados”. En su opinión, esta concepción está heredada del cristianismo, que convirtió el cuerpo en “un motivo de condena, rechazo y vergüenza”. En cambio, el cuerpo es naturaleza, lo más parecido que tenemos al tronco de un árbol, lleno de vida. En el trabajo de este colombiano, la naturaleza cobra un protagonismo especial que, como explica, “se debe a la tarea, no solo como artista sino como sujeto político, de generar una concienciación de lo poco que queda de ésta, y capturar ese sentimiento de libertad y alivio que encontramos estando cerca de ella”. Con suerte, dentro de un tiempo, el cuerpo desnudo dejará de ser una ofensa para convertirse en un mensaje, un arma contra los prejuicios, un tronco con voz propia.

AdeY She-man (2016)

AdeY

dada1

Anita Dadà

Daniel6

Daniel González

Joanne Leah - Reproduction of the Mouth

Joanne Leah

knowlton1

Jamie Knowlton

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone
Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone

También te puede interesar.

Captura de pantalla 2017-11-18 a la(s) 13.01.44
Sábado, noviembre 18th, 2017

simple joys by sonia & mark whitesnow

- ART Photography -
Picture 005
Jueves, noviembre 16th, 2017

ART CRUSH: dana stirling y el óbito del entusiasmo en Dead Water

- ART Photography -
Captura de pantalla 2017-11-15 a la(s) 12.52.09
Miércoles, noviembre 15th, 2017

ART CRUSH: steven miner y la fotografía del abandono

- ART Photography -