Os queremos explicar una historia que podría ser “un cuento navideño”. Ion Bârlădeanu (1946) es un artista rumano al que la “providencia” le llevó a pasar de la indigencia por las calles de Bucarest a exponer en galerías de arte.
Jon Bârlădeanu se quedó sin casa después de la revolución rumana de 1989. Incluso antes de eso, vivía una existencia marginal al trabajar en empleos de baja categoría. A pesar de su pobreza Bârlădeanu iba creando cientos de collages, realizados con recortes de revistas que iba encontrando y que guardaba en varias maletas. Todos su obra es un híbrido muy “personal” entre el arte pop, con un toque surrealista y una crítica a la dictadura comunista y a los nazis, mezclado con iconografía de películas y marcas que simbolizaban para él las posibilidades de libertad. En 2007 y por casualidad, se encontró con un hombre que revolvía en la basura. Bârlădeanu le preguntó que estaba buscando y si necesitaba ayuda. El hombre respondió que era un artista y que estaba buscando materiales para reciclar y posteriormente utilizar en sus obras, a lo que Bârlădeanu le contestó que él también era artista y le mostró sus collages. El artista, llamado Ovidiu Fenes, se quedó maravillado con lo que vio y presentó a Ion a un comerciante de arte y su vida ha cambiado diametralmente. En la actualidad Bârlădeanu se ha convertido en toda celebridad en arte en Europa. El cineasta Alexander Nanau hizo un documental llamado “The world acording to Ion B”. Sus collages han alcanzando precios de más de € 1.000 cada uno. Sin duda, una gran historia.



































