entrevista: tvboy, arte risueño everywhere

Joie de Vivre cm 150×150 acrílicos sobre lienzo (2011)

Tvboy es el seudónimo del artista italiano Salvatore. Un siciliano que se inició en el mundo del arte a través del graffiti pero que ya se ha amoldado a cualquier soporte. A pesar de que asegura sentirse especialmente cómodo en el papel y el lienzo, ha esparcido botes y botes de pintura por un montón de calles y rincones alrededor del mundo. Aunque con un trazo bastante definido, lo cual le hace estar orgulloso -no es para menos-, Salva es bastante versátil. La constante en su trabajo se basa en ciertos aires asiáticos, personajes que suelen tener una sonrisa en la boca, y muy cercanos al cómic, aunque él tiene algún matiz que añadir al respecto. Pero las que realmente marcan su mundo son las variables. Actualmente, uno de sus objetivos es lograr reinterpretar mensajes pasados desde la óptica actual. Entrevista by Marta Rosella

Puedes “presumir” de haber experimentado la censura en tus propias carnes, según escribes en tu página. El caso del que me hablas se refiere a un retrato que hice de Berlusconi que llamé “What’s on a president’s mind”, citando la famosa obra gráfica donde aparece un hombre con gafas y con una mujer en la cabeza. No acostumbro a realizar ni retratos ni obras políticas pero en este caso la situación de mi país me lo pedía. El cuadro fue retirado de la muestra en el Istituto Italiano di Cultura de Barcelona porque no gustó a los organizadores y prefirieron evitar polémicas. Lo quitaron el día de la inauguración y lo volvieron a colgar después. Yo me enfadé mucho porque me tuve que enterar por terceras personas.

Has marcado con tu arte muchísimas calles alrededor del mundo. Mis comienzos como artista de la calle fueron en 1996 en Milán. Empecé pintando solo letras y luego fui añadiendo personajes que se convirtirían en el centro de mi interés. En 2003 comencé a bombardear la calle de tvboys pintados en spray y, en 2004, me vine a Barcelona, ciudad que me inspiró. Fui a Cuba con unos compañeros invitado para un festival de arte urbano (Cube Art) donde me enteré del gran poder de comunicación del arte mural. También pinté en otros países como Beirut y Líbano, Suiza y Dinamarca o New York en EEUU.

Te expresas donde te place; eres un artista bastante “free”. ¿En qué soporte te sientes más cómodo? Hoy en día en el papel y el lienzo porque siento que me puedo expresar sin estrés y sin vínculos comerciales. Pintando me siento bien de cualquier manera; mi medio preferido diría que son los colores, las texturas, las pinceladas. Para poder vivir de lo mío realizo encargos para marcas ya sean Tvboy o no. Registré el nombre de mi marca en 2006 para  Europa y otros países porque
comencé un proyecto de moda con una casa de producción de Florencia; realizamos diferentes colecciones de ropa para chico, chica y niños. También he creado personajes para marcas; ahora para una empresa de vinos he inventado uno que se llama Don
Vinico… Pienso que es lícito esto que hago, una forma de hacer más democrática mi obra.

Al ver tu trabajo, parece que hay una constante; la descendencia asiática de tus muñecos. Muchos me han dicho que les recuerda al manga japonés. Aunque yo nunca he sido muy fan de lo asiático, tengo que reconocer que efectivamente hay un parecido y debe de ser algo que me viene de los dibujos animados que miraba cuando era niño… Ha salido espontáneo y estoy contento de que me haga diferente. Botero, por ejemplo, solía enfadarse cuando le preguntaban por qué solo pintaba gordos. A mí me da igual, es mi forma de ver las cosas.

Diría que te encanta establecer puentes entre pasado y futuro. Me gusta esta definición. Últimamente me interesa mucho este concepto de crear un puente entre el pasado y el futuro. ¿Como sería una obra de arte del pasado vista con los ojos de hoy en día? Quizás el protagonista del cuadro estaría mirando su iphone o protestando con los indignados… Es como si creara una cuarta dimensión en mis proyectos, ficticia, donde pueden coexistir presente y pasado…

Contemplar tus obras es, muchas veces, como leer un cómic pegado en la pared. También me lo han dicho. Tengo que admitir que nunca he sido capaz de dibujar un cómic entero… Me parece que desvela demasiado. Prefiero crear cuadros con un punto de misterio. Roy Lichtenstein es uno de mis referentes.

My Red Corvette cm 150×150 acrílicos sobre lienzo (2011)

Mao expuesto en la galeria Myowngallery de Milán cm 250×200 (2011)

   

Cristo de 20 metros – making of Burgos España

Dazzle snowboards

Múltiples en cerámica producidas por Superego (2009)