Todos recordamos cómo nos gustaba tener el mejor lapicero en la escuela, siempre repleto de lápices de distinto grosor o colores de todo tipo. Ahora el lápiz vuelve a llevarse, pero de otra forma. Ahora lo más es tener una de las creaciones en miniatura de Dalton Ghetti. El artista de casi 50 años empezó con esta práctica cuando iba al colegio. Allí se dedicaba a esculpir el nombre de sus compañeros en el lápiz y dárselo como regalo. Cuando comenzó profesionalmente en la escultura, descubrió que podía seguir trabajando con estos materiales. La madera y el carbón se han convertido en sus materias primas y de ellas ha hecho creaciones como la de una cadena entrelazada que le costó más de dos años de trabajo. Pero no todo es tan fácil como parece, Dalton Ghetti tiene una caja con más de 100 obras que se rompieron durante el proceso. A partir de ahora cuando nos demos cuenta de que estamos mordisqueando un lápiz, ¡intentemos darle alguna forma! T. Eunís Font




































