contrasexualidad de beatriz preciado


El género atrofia, aborta, reprime, oculta, limita. Más allá del morbo y de la plasticidad erótico-lírica a la que se pueden prestar los debates de género (y número) en cuestiones relacionadas con sexo, ambigüedad, transformación del cuerpo y limitación de las prácticas sexuales, Beatriz Preciado reformula todas aquellos conceptos dándoles un nuevo sentido o, mejor aún, permitiendo al ser humano legitimar su propio cuerpo como un espacio de cambio abierto y donde las limitaciones impuestas por la teoría de la sexualidad supuestamente “natural” (léase heterosexualidad) abren paso a una nueva mecánica de entendimiento del género.

La filósofa española rompe con conceptos de escuela machista que limitaba tras una maquinaria impuesta y heredada de lo fálico a un terreno estrictamente heterosexual y formador de concepciones sexuales bajo rótulos como “antinatural”, “raro” o “diferente” y abre paso a conceptos casi tabú como el dildo y la historiografía de la masturbación, la doble penetración y la aparición de géneros sexuales que abogan por lo intermedio. Mucho antes de que las leyes de cambios sociales en algunos países comiencen a permitir bodas homosexuales, permisión de cambio de sexo legal y adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, Beatriz Preciado se licenciaba en teoría de la arquitectura y estudiaba bajo las órdenes de Ágnes Heller y Jacques Herrida en Nueva York un máster de Filosofía Contemporánea y Teoría del Género. Hoy, a diez años (casi) de la publicación de su Manifiesto Contrasexual en la Editorial Ópera Prima, Anagrama recupera aquel ya mítico y fundacional título de la teoría del género y de la descripción (al menos en nuestro país) de la teoría y el movimiento queer norteamericano y lo reedita como está mandado. La escritora burgalesa plantea en las más de 200 páginas del libro un campo abierto dando voz al movimiento LGTB (enfocado, sobre todo, al aspecto femenino), biografiando y haciendo un repaso histórico a esa subcultura de nuevos géneros sexuales y planteando un nuevo escenario aperturista en lo que a nuestro sexo se refiere: una especie de paralelismo con la contracultura y los movimientos subterráneos (hoy de masas) de los años ’60 pero aplicado a nosotros mismos, nuestros cuerpos y nuestra apertura de miras en lo que a nuestra sexualidad se refiere. La Biblia de la inter y la contrasexualidad en manos de uno de los sesos mejor capacitados para distinguir, describir y explicar la lucha desde el alambre de una corriente de pensamiento sexual amplio y aperturista. T. Alan Queipo