
El universo artístico de Allyson Mellberg es cuanto menos extraño y el mensaje necesita análisis para ser entendido. Los temas de sus obras están basados en nuestra relación con el mundo natural, las experiencias místicas que podemos tener cuando nos conectamos con él y las injusticias que continuamente provocan nuestro paso por la naturaleza. Los personajes de sus dibujos tienen generalmente la piel enferma, están malformados y son enfermizos. A través de su representación de lo grotesco, Mellberg revela su dicotomía mediante la creación de momentos tiernos y hermosos a través de estas criaturas trágicamente deformes. De acuerdo con los temas de su trabajo, ella se niega a usar productos químicos en la elaboración de sus dibujos y en su lugar crea su propia gama de colores terrosos, haciendo pigmentos y tintas extraídas de nueces, huevos, espinacas y otros ingredientes naturales. Así lleva su compromiso de intentar mantener la tierra más limpia de tóxicos y tener un compromiso ecológicamente artístico.



































